CON EL TIBURON BLANCO Y LOS LEONES BLANCOS DE SUDAFRICA
Nunca una película influyó tanto para que un animal estuviera tan presente en el imaginario colectivo de toda una generación (o más bien varias) de espectadores. “Tiburón” de Steven Spielberg, abrió un espacio imborrable al Carcharodon carcharias, el mítico TIBURON BLANCO, en la mente de todos nosotros desde aquel ya lejano año 1975 en que los primeros espectadores de este clásico tuvimos oportunidad de visionar la primera escena del film cuya publicidad rezaba aquel famoso: “ella fue la primera…..”. Desde entonces, y ya vamos por 33 años, la imagen de este impresionante animal nos acompaña en nuestros pensamientos siempre que aterrizamos en alguna zona del globo donde haya presencia, no ya de esta especie en particular, sino de cualquier tipo de escualo. Cuando se llega a la preciosa y azulada costa sur de Africa, con las más bellas y grandes bahías que puedan encontrarse en el
planeta, el viajero ha de recalar sin duda en el pueblecito de Hermanus, cerca del Cabo Agulhas, el más meridional del continente y allí donde se encuentran el Atlántico y el Indico. Esta localidad costera es una meca mundial para los avistamientos de ballenas así como para la inmersión en jaulas metálicas para bucear con los tiburones blancos. Para ello nos valdremos de unas pequeñas embarcaciones aptas para una docena de pasajeros con una estructura armada adosada a la misma que es la que nos protegerá en nuestra inmersión con los tiburones. Se atrae al animal inicialmente echando al mar un fortísimo aceite muy grasiento que es lo que primero detecta el animal con su extraordinario olfato y a una gran distancia. Una vez los animales se han aproximado a la zona, se les hace venir hacia la embarcación con carnaza de atún generalmente. Con trajes de neopreno, nos introducimos por la parte superior de la jaula donde esperaremos a las instrucciones de nuestro capitán, para, en el momento justo, sumergirnos en apnea en el agua para observar al tiburón a escasísima distancia, como podéis ver aquí en algunos ejemplos:
http://www.youtube.com/watch?v=szoErS-cjtU
http://www.youtube.com/watch?v=4uPLC2ejV2k
Personalmente a mí, lo que más me impactó de la experiencia fue la inexpresiva mirada de sus ojos pasando tan cerca de nosotros, así como el sonido sordo bajo el agua del abrir y cerrar de mandíbulas de este hermosísimo animal. Unos momentos extraordinarios que a buen seguro recordaré siempre por su intensidad.Bien cerca de Hermanus, en el Cango Wildlife Ranch de Oudtshoorn ( www.cango.co.za ) encontramos otro de los animales más peculiares que puedan hallarse en Sudáfrica, el LEON BLANCO. Es una mutación rara del león sudafricano (Panthera leo krugeri) y existe sólo en cautividad en número de unos pocos centenares en diversos zoos y centros conservacionales del mundo. En el Cango Wildlife Ranch de Sudáfrica se puede interactuar con ellos, así como con guepardos y otros animales salvajes. Es realmente una experiencia única y tan recomendable como la que hemos explicado en la primera parte del artículo sobre el tiburón blanco. Otro más de los múltiples motivos que nos pueden acercar a visitar esta maravilla que es Sudáfrica.


Ostras Albert!!!
La segunda filmación es realemnte impresionante!!!!
Si sacas un dedo o una mano, bye bye…
Y ya las tenias todas con la resistencia de la jaula???