Islandia y sus contrastes
Aunque de Islandia a primera vista uno tiene la sensación de que se está hablando de un país lejano y frío, creo que un mejor calificativo seria un país de contrastes, donde se puede encontrar volcanes y lava y a su vez géiseres, fiordos y glaciares, creando una naturaleza muy dispar, diferente a cualquier otro lugar del mundo.

Un ejemplo de la diversidad natural del país se hace ya significativa recorriendo la parte sur de Islandia, en el llamado Círculo de Oro, formado por la casacada Gulfoss con su profundo cañón, el Parque Nacional Pingvellin y el Geysir, el geiser más antiguo conocido y el que es el que ha dado el nombre común de Geiser a todas las fuentes termales. Durante sus erupciones puede lanzar agua hirviendo a más de 60 metros de altura.
Otro lugar curioso es el Blue Lagoon, balneario de aguas subterráneas y marinas que afloran hasta la superficie. Es un balneario único en el mundo por el particular ecosistema que hace que sus aguas de origen volcanico sean muy buenas para la piel y salud por lo que tiene multitud de visitantes durante todo el año.

Parece mentira, pero después de visitar estos lugares, puedes pasar a ver glaciares como el Skaftafell en el sur este de Islandia. El 11% del país de la superficie de Islandia está cubierta por glaciares. Pasar entre ellos en un recorrido en barco es toda una experiencia, eso si , con chaleco , por si acaso…
