Conexiones que no conectan

Hace unos dias tuve que coger el primer vuelo de Iberia desde Munich a Madrid, sobre las 8 de la mañana, supuestamente pensado para conectar con los vuelos intercontinentales del mediodía con destino a Latinoamérica (el sector fuerte de Iberia)
La cuestión es que la maquina se rompió, el ordenador de vuelo para ser mas precisos. Desembarco de pasajeros , técnicos de airbus…
en fin cosas que pasa y ante todo los procedimientos de seguridad
La mitad de los pasajeros del airbus 320 (80 aprox)
perdieron sus conexiones a Latinoamérica
1. vale la pena poner enlace ten justos?
ahorran dinero en rasas pero cuanto pierden en recolocacion de pasajeros (otras clases, transfers, hoteles,etc)2. la T4 es preciosa pero sabiendo que la mitad del pasaje es para conexiones a Latinoamérica porque estos vuelos no aparcan en la T4 S (satélite) y evitas los 40 min para llegar a la puerta de embarque del enlace.
En fin.. lo bueno en la espera conocí a un directivo de Adidas que venia de Nürenberg y entablamos una interesante conversación sobre la tipología del jugador argentino y el brasileño, las diferencias de un KAKA y un Ronaldiño o entre Tevez y Messi
Por cierto en Madrid m alone en el High Tech de nueva castellana. en el distrito “C” que no conocía.
ARGENTINA… más que glaciares y montañas…
Argentina “más que glaciares y montañas” ha sido el subtitulo que hemos puesto en este programa desde hace años, y realmente, el destino se lo merece.
Hace justo dos años estaba preparando uno de los grandes viajes que he hecho, bueno la verdad es que antes, muchos no había realizado. Argentina: se planteaba una semana de viaje de “trabajo”, para descubrir un destino que tiene un interés especial, un viaje sola, y con la idea de conocer, conocer todos los sitios para poder ofrecer. El viaje se convirtió en una experiencia única; de un viaje de trabajo se convirtió en un viaje de placer, de un viaje “sola” se convirtió en un viaje en buena compañía, y el viaje de “naturaleza” que tanto miedo me daba (ya sabéis que a mi me van las ciudades como más grandes mejor), se convirtió en algo especial, en un recuerdo, que en los malos momentos viene a la mente con una esencia especial. ![]()
Mi ruta era sencilla: Buenos Aires, la zona del Atlántico y Península Valdés, y El Calafate, la zona de los glaciares.Buenos Aires, es una ciudad, preciosa, a parte de su mito: el tango, los asados, el teatro, la Boca… descubres en ella un misterio especial, algo que te acerca a la ciudad, a su ambiente… las grandes avenidas para pasear, los mercados de San Telmo, con sus anticuarios, o el cementerio de La recoleta, un lugar impresionante y único. Todo en el aire, en el ambiente, hace que te sientas “como en casa”, y se puede pasear y pasear, que nunca te cansas de admirar la arquitectura, los jardines, las costumbres y mil y una cosas que siempre quedan por descubrir. De allí, me dirigí a la Costa Atlántica, de Comodoro, un pequeño pueblo nacido del petroleo, hasta Peninsula Valdés, un lugar evolucionado por el turismo. Esta parte del país me resulto impresionante: la luz, el mar, el viento, la inmensidad de terreno sin nada, solo: el paisaje, los animales y una gran paz.Cuando me contaron que cada año los pingüinos regresaban, con la misma pareja, en la misma playa, en el mismo lugar… al verlo realmente los comprendes porque la magia que se crea con todo lo que les rodea hace que sea un lugar único y especial. ![]()
Finalmente acabe mi viaje en El Calafate, el mejor premio de todo. El pueblo en si, no tiene nada, solo que esconde un secreto a pocos quilómetros de él, escondidos después de curvas, de tener al lado el fantástico Lago Argentino, con ese azul casi celestial… allí están: Los glaciares: El Upsalla, el Onelli, el Spagazzini…y el gran Perito Moreno…
Están allí, respirando con grandes fuerzas para resistir, avanzando alguno con un esfuerzo inmenso, contra el retroceso, contra la desaparición… fue uno de los momentos más especiales que he vivido… te sientes pequeño, vulnerable, pero a la vez tan especial de poder contemplar esta gran maravilla de la Naturaleza. Pero lo más impresionante, aunque es uno de los grandes tópicos, fue la vista del glaciar Perito Moreno: su ubicación, su luz, su entorno… la vida que desprende, es algo que quita la respiración, que te deja parado, observando, escuchando el crepitar del hielo, sobresaltado por una rotura de una parte de su ser… ya sea desde el agua, delante suyo o desde dentro, andando con mucho cuidado, por el interior de su gran alma helada. ![]()
Evidentemente, el recuerdo de este viaje es inolvidable, una experiencia, como os he dicho única y que os recomiendo muy personalmente, detrás de los asados, del tango, de las montañas, de los glaciales…. se esconde un espíritu libre, lejos de lo que aquí estamos habituados: una libertad, una inmensidad que te llena los ojos, el corazón y el alma. Un viaje para descansar recorriendo quilómetros, para maravillarse con las imágenes y sentirse libre y solo aunque haya miles de personas contemplando como avanza el hielo hacia las pasarelas como un gran gigante medio dormido.
Nueva Zelanda en autocaravana
Hace ya unos años nos planteamos hace un viaje de ensueño a Nueva Zelanda y al no disponer de demasiados días, unos 15, no las tenia todas de que lo pudiéramos recorrer como teníamos previsto, en campervan (autocaravana), pero realmente todo fueron ventajas…
A parte del ahorro económico que supone, el escoger este medio de transporte da mucha más libertad de poder visitar sin tener que estar pendiente de horarios (sobre todo de reservas de hoteles). Y es que Nueva Zelanda dispone de una extensa red de campings y la posibilidad de realizar acampadas por tu cuenta junto a un lago, en primera línea de playa o frente a un glaciar sin que te multen. Únicamente se tiene que prevenir de no acampar en el interior de poblaciones o en lugares especialmente señalizados. En general es un país súper seguro y no tiene por que pasar nada. ¡Esta forma de viajar es tan frecuente en Nueva Zelanda que incluso cuando te cruzas en la carretera con otros vehículos te saludas!
Si el presupuesto lo permite yo recomiendo, tal y como hicimos, de coger un vehiculo de 4 plazas para 2, ya que los espacios son pequeños y se agradece estar un poco más holgado. También me fijé, y ahora que soy madre aun lo entiendo más, que muchas familias viajan de este modo ya que la ventaja de tener cocina a cuestas en estos casos es muy importante.
Asi que no descarto la idea de volver con mi hija, para que pueda disfrutar igual que yo lo hice de este extraordinario país.
ISLAS AZORES: Avistando ballenas
Las islas Azores son un paraíso para los amantes del medio marino y de su vida, ya que su costa proporciona un entorno natural lo que hace que en casi la totalidad de sus islas encontramos empresas de avistamiento de cetáceos o ballenas.
Existen rutas en barcos que le llevarán a lugares en los que podrá disfrutar de estas asombrosas criaturas, cara a cara, en su hábitat natural. Todas ellos disponen a bordo de biólogos o estudiantes que se encargan de explicar la vida de estos gigantes marinos.
Se pueden llegar a encontrar más de veinte especies diferentes de ballenas, delfines y cachalotes, y aunque es más difícil poder llegar a ver las primeras ya que visitan la isla ocasionalmente, si es usual ver pequeños delfines y cachalotes que están presentes en las aguas del Atlántico durante todo el año. El encuentro en medio del mar con una ballena o un grupo de delfines causa un gran impacto y es sin duda una experiencia que el que visita las islas no debe perderse por nada.
Para saber un poco sobre este mundo de los antiguos cazadores de ballenas, es muy recomendable visitar el Museu dos Baleeríos en la isla de Pico, donde desde el siglo XVIII nació la caza artesanal de cachalotes.
El museo, expuesto en un antiguo refugio para barcos, incluye material que utilizaban los cazadores (arpones, calderos, un barco ballenero…), fotos de la época así como una colección de dientes de cetáceos grabados con motivos.
DEBRE DAMO, UNA PEREGRINACION UNICA EN EL MUNDO
En las montañas del Norte de Etiopía, cerca de Axum, donde se custodia el Arca de la Alianza en la que Moisés guardó las Tablas de la Ley que Dios le entregó en el Monte Sinaí, se encuentra uno de los monasterios más peculiares del mundo. El monasterio de Debre Damo está enclavado en lo alto de una montaña rocosa que sobresale en medio de la accidentada región del Tigray etíope, muy cerca de la frontera con Eritrea. Situado en lo alto de una meseta a 3000 metros de altura, el monasterio es sólo accesible con la ayuda de una ancha cuerda de cuero trenzado que emula la serpiente mitológica que ayudó a subir al primer monje al lugar. Vetado a las mujeres y animales hembra como muchos recintos ortodoxos de la cristiandad, merece la pena especialmente acudir a él en la festividad del santo Aregawi que se celebra cada 13-14 de Octubre según el calendario etíope (el Juliano) que equivale al 24-25 de Octubre de nuestro Gregoriano.
Este monje sirio del siglo VI fue el fundador del monasterio y es uno de los nueve santos que introdujeron y extendieron el cristianismo en Etiopía y Eritrea. Ese día, miles de personas acuden en peregrinaje desde todo el país para purificarse con el agua bendita que se almacena en los depósitos naturales excavados en la roca de su recinto. Es tal la afluencia de peregrinos ese día que se hace prácticamente imposible acceder por este único medio al monasterio y son muchos los accidentes que se producen ya que la misma cuerda es usada por decenas de personas que intentan subir y bajar al mismo tiempo por ella, balanceándola peligrosamente por el escarpado montículo de 25 metros.
http://www.youtube.com/watch?v=H7GaVzClzJ4
En el evento de una caída fatal la gente al unísono entona un estridente sonido gutural similar al de las celebraciones bereberes, para hacer notar la salvación inmediata del alma del peregrino que ofreció su vida en el día del Debre Damo. Sus restos nunca volverán a su pueblo natal……..tendrán el honor de permanecer en el recinto del monasterio para siempre.
Mi primera vez en África Negra
Fue a finales de 1988… Barrio Sésamo con los bailes de Txema y Don Pin Pon y pan con nocilla de dos gustos/colores marcaban mis tardes con 10 años cumplidos. Vivíamos en una ciudad de la gran área metropolitana de Barcelona y la economía -bolsa- iba bien, por lo que oía en casa. Ese frío invierno, con helada vallesana marcando los biorritmos viajamos -toda la familia- a Camerún. Con el anorak azul ochentero y mi primer walkie-talkie me monté en un avión que, previo paso por París, nos llevó a Douala, capital económica de Camerún.
Para ese entonces, mi conocimiento de África se limitaba a una salida con el cole a río león safary en el seco sur tarragonés y al ‘aterrador’ Rey Baltasar…. sí, sí el mío era el ‘negre’, aunque me daba miedo y me metía bajo la colcha de la cama la madrugada del día de ‘reis’ por el pánico que me producía el posible cruce de miradas con su majestad negra!
Sea como sea, tras un poco de salmón, tomatitos cherry y una ciruela a l’armagnac en el avión (eran otros tiempos) aterrizamos en Douala. Medio mareado por el viaje de 6-7 horas salí del avión. Esa luz y el atontamiento retardaron la visualización del personal; de repente estaba rodeado de africanos que me miraban, los primos de Baltasar parecían atravesarme con la mirada, después el bofetón de calor! la humedad del ambiente me recordaba a los invernaderos que visitaba con mi abuela con la asociación ‘Amics dels Jardins’ de BCN, y para rematar ese olor penetrante que eclipsaba cualquier otra cosa olida. Ostras! eso era un infierno y todavía no había bajado las escaleras metálicas del boeing a lo JF Kennedy.
APUESTA POR EL AFRICA CENTRAL
Durante las últimas navidades que pasé en la costa rochense de Uruguay pude leer el libro sobre Iradier, uno de los pocos, sino el único, explorador decimonónico que el decadente Imperio Español ha parido en África. Está claro que pocos Stanleys o de Brazza podíamos crear con sólo una colonia en el África ecuatorial…el actual estado de Guinea Ecuatorial. Leyendo las experiencias de este curioso navarro, palúdico y abandonado por las instituciones españolas (que raro) me he transportado a esa costa africana, cubierta de infinitos manglares, espesas selvas y bantúes antropófagos… A pesar de que tras casi 150 años de presión misionera, cambios económicos y deforestación implacable, esa África que describe Iradier ha cambiado mucho, uno todavía respira ciertos aromas de antaño cuando penetra en piragua alguno de esos afluentes de algun gran río, que finalmente muere en el océano. La mirada penetrante del bantú, los bailes frenéticos de los clanes pigmeos, el olor a humo y hojarasca podrida, brumas que parecen difuminar el ambiente como si una fuerza quisiera transportarnos a esa África mítica de la novela de Joseph Conrad.
Países como Camerún, Gabón, República Centroafricana y Congo tienen mucha poesía de ésta, para mi elemento básico para no perder ese gustito miedoso que tenemos muchos de los que nos gusta viajar. Como esos adolescentes que miran pelis de miedo para disfrutar asustándose, yo apuesto por las sensaciones que ofrecen las selvas todavía extensas y misteriosas del África Central.
Requisitos imprescindibles para vivir las selvas africanas:
1-piragua con negros con o sin camiseta que canturreen mientras reman
2-ropa ligera, colores caqui, gorro del coronel ese, gafas de sol por la resolana, pañuelo granate al cuello
3-guia pigmeos, tanto da si es baka (este de Camerún) como badgeli (sur de Camerún) lo importante es el savoir faire de estos hombrecillos que dominan el bosque y su espítiritu como nadie
4-mochila no muy cargada -por el tema de las hojas cubriendo barro que chupa- con agua, la camara envuelta en bolsa plástica y la clásica navaja suiza o murciana
5-calzado que se pueda mojar, calcetines de recambio
6-linterna -las copas de los árboles crean una noche oscurísima
7-tienda de campaña aymara, o era quechua? en la selva llueve, o sea que a cubrir ‘le champignon’
8-no hace falta mapa, ya tienes el guía pigmeo que también se pierde…
Los viajeros que hayan viajado por las Áfricas esas más chungas, las que dicen ‘quai?‘ cuando preguntas por el looodge (pon acento pijo) y que dia si dia tambien le menú, consiste en pollo viejo -que también corrió antes de morir-, patatas aceitosas y piña súper ácida -si la hay-, os invito a iros al centro -no me refiero votar a… qué partido de centro tenemos en casa nuestra? al corazón de África. Sí, después de un clásico Mali-Burkina, un Valle del Omo con mucho plato y alguna teta tatuada y quizás un Benín-Togo en plan coñazo, os digo iros pal bosque! Y qué África tiene bosque con plantas como las que tiene la iaia en el salón pero multiplicadas por 1000? pues la que os he mencionado previamente: CAMERUN, GABON, REP. CENTROAFRICANA, LOS DOS CONGOS, NUESTRA QUERIDA Y OLVIDADA (OBIANG NO AYUDA) GUINEA.
Mi apuesta por el África Central se erige como un sí al turismo maduro y que marque endencias y cambios a mejor…ese turismo que quizás pueda frenar talas (pa hacer muebleria pa chinos y señores blancos que pasan de to), la destrucción de cosmovisiones tan flipantes como las de los pigmeos baka y badgeli de la jungla camerunesa…sí, sí, esas historias simbólicas (como todas) de que vinimos de una serpiente o de una virgen, o de quien sea, y encima sepan imitar el sonido de un mandril en celo (y no me cachondeo)…. todo esto: selvas, bestias y gentes no pueden desaparecer así como así -y me río de las inercias-. Oooh que vella idea, el turismo como salvación -no soy cínico- el turismo como revolución, como ojos que paren esa impunidad con la que actúan algunos gorilones -tambien en la semi-niebla- para decidir si un bosque frágil y único y una cultura frágil y única se conviertan en un mueble de despacho snob o en un ciudadano como dios manda….un pigmeo con chándal y corbata -there’s something wrong!-.
Vivamos y dejemos vivir en el África Central, las selvas los bichos y sus gentes…seguro que Obama estaría de acuerdo.
Desde el Kanchenjunga…las grandes montañas del Mundo
Como algunos sabéis hace unos meses viví uno de los golpes más duros de mi vida, Iñigo, mi pareja, moria en Nepal, descendiendo de la tercera montaña más alta del Mundo, el Kanchenjunga de 8586mt. Su corazón dejo de latir a 8000 metros, y su cuerpo ha quedado para siempre entre el hielo y la nieve.
Pero no os escribo para contar este trágico momento, que algunos habéis vivido desde cerca, sino para ver todo lo que hay detrás del mundo de las grandes montañas.
Como sabéis soy amante de los viajes de relax, de playa y lujo, y diréis ¿que hacía con un montañero?
La respuesta es sencilla: aprender. Aprender a maravillarme con paisajes espectaculares: como la cara norte del Mt Everest (8844mt), la magnificencia de los hielos del Mt. Mckinley (6194mt) en Alaska, la montaña más fría del mundo; o la admirar la gran belleza del K2 (8611mt) en Pakistan.
O en este caso con la grandeza del Kanchenjunga, la montaña sagrada, con 5 picos de más de 8000mt, que simbolizan: la sal, el oro, el grano, las armas y las escrituras, que estan a la espera para el viaje iniciatico.
Cada montaña tiene dentro de si 1000 historias que contar, cada paso de una expedición es una huella profunda que queda marcada, ya sea con el exito o con la tragédia.
El mundo de la montaña es duro, pero cuando te acercas a él, ves las nubes a tu alrededor, el sentimiento de tener el Mundo a tus pies, todo se transforma en una dulce calma delante del esfuerzo y el sacrificio más grande: de los dias sin comer bien, durmiendo mal, lejos de los que más quieres, y con la alterta siempre constante a lo que la montaña nos depara.
Para compartir una expedición, se requiere experiencia, valor, sacrificio,y un sentido de la vida, y de la muerte enorme.
Para los “mortales”, dicen que nos preparan un hotel en el campo base del Everest:
http://desnivel.com/deportes/expediciones/object.php?o=15930
Yo sinceramente, espero el momento, no solo por lo que un 8000 significa para mi, sino para al menos durante un rato, sentado en una terraza contemplar las escaleras de hielo, valor, nubes y sufrimiento que hay para llegar a la cumbre de los dioses, algunos convertidos en angeles durante el camino.
Iñigo descansa en un gran mirador, con el mundo a sus pies, y nos invita a contemplar la grandeza de estos tesoros de la naturaleza.
Por mi parte, a parte de la dolorosa experiencia, os animo a conocer todo este mundo: viajar a Nepal, ver el Himalaya, con sus 8000, los 7000, ir a Pakistan a ver el gran K2, o adentrarnos en Alaska, para ver un 6000, lleno de masas de hielo que quitan el aire.
Os animo a viajar para ver todo lo que una expedición implica: lo que se aprende en la montaña, de la montaña y de la amistad, el sacrificio, la convivencia y el amor. Aunque sea desde la barrera, o la cómoda distáncia de un viaje organizado.
CON EL TIBURON BLANCO Y LOS LEONES BLANCOS DE SUDAFRICA
Nunca una película influyó tanto para que un animal estuviera tan presente en el imaginario colectivo de toda una generación (o más bien varias) de espectadores. “Tiburón” de Steven Spielberg, abrió un espacio imborrable al Carcharodon carcharias, el mítico TIBURON BLANCO, en la mente de todos nosotros desde aquel ya lejano año 1975 en que los primeros espectadores de este clásico tuvimos oportunidad de visionar la primera escena del film cuya publicidad rezaba aquel famoso: “ella fue la primera…..”. Desde entonces, y ya vamos por 33 años, la imagen de este impresionante animal nos acompaña en nuestros pensamientos siempre que aterrizamos en alguna zona del globo donde haya presencia, no ya de esta especie en particular, sino de cualquier tipo de escualo. Cuando se llega a la preciosa y azulada costa sur de Africa, con las más bellas y grandes bahías que puedan encontrarse en el
planeta, el viajero ha de recalar sin duda en el pueblecito de Hermanus, cerca del Cabo Agulhas, el más meridional del continente y allí donde se encuentran el Atlántico y el Indico. Esta localidad costera es una meca mundial para los avistamientos de ballenas así como para la inmersión en jaulas metálicas para bucear con los tiburones blancos. Para ello nos valdremos de unas pequeñas embarcaciones aptas para una docena de pasajeros con una estructura armada adosada a la misma que es la que nos protegerá en nuestra inmersión con los tiburones. Se atrae al animal inicialmente echando al mar un fortísimo aceite muy grasiento que es lo que primero detecta el animal con su extraordinario olfato y a una gran distancia. Una vez los animales se han aproximado a la zona, se les hace venir hacia la embarcación con carnaza de atún generalmente. Con trajes de neopreno, nos introducimos por la parte superior de la jaula donde esperaremos a las instrucciones de nuestro capitán, para, en el momento justo, sumergirnos en apnea en el agua para observar al tiburón a escasísima distancia, como podéis ver aquí en algunos ejemplos:
http://www.youtube.com/watch?v=szoErS-cjtU
http://www.youtube.com/watch?v=4uPLC2ejV2k
Personalmente a mí, lo que más me impactó de la experiencia fue la inexpresiva mirada de sus ojos pasando tan cerca de nosotros, así como el sonido sordo bajo el agua del abrir y cerrar de mandíbulas de este hermosísimo animal. Unos momentos extraordinarios que a buen seguro recordaré siempre por su intensidad.Bien cerca de Hermanus, en el Cango Wildlife Ranch de Oudtshoorn ( www.cango.co.za ) encontramos otro de los animales más peculiares que puedan hallarse en Sudáfrica, el LEON BLANCO. Es una mutación rara del león sudafricano (Panthera leo krugeri) y existe sólo en cautividad en número de unos pocos centenares en diversos zoos y centros conservacionales del mundo. En el Cango Wildlife Ranch de Sudáfrica se puede interactuar con ellos, así como con guepardos y otros animales salvajes. Es realmente una experiencia única y tan recomendable como la que hemos explicado en la primera parte del artículo sobre el tiburón blanco. Otro más de los múltiples motivos que nos pueden acercar a visitar esta maravilla que es Sudáfrica.

LA CIUDADELA DE SIGIRIYA- LA ROCA DEL LEÓN
Si al cerrar los ojos antes de dormir, pudiese escoger con qué soñar, seria, entre otros, con este impresionante lugar de la “Lagrima de India”, es decir , Sri Lanka. La ciudadela de Sigiriya es una de las creaciones más impresionantes de Asia. Construida por el Rey Kasyapa, la historia narra que éste mató a su padre para robar la corona de su medio hermano Mogallana, que , a diferencia de él, tenia sangre real .
Para evitar la venganza, Kasyapa construyó su palacio encima de una roca gigante, enforma de león recostado, de 200 m, rodeada por una ciudad fortificada de 70hectáreas.
Según la leyenda, Mogallana , el heredero legítimo, prevaleció y Kasyapa se suicidó. Sigiriya fue la sede real de una brillante civilización que se desarrolló en el siglo V d.C
A demás de lo impresionante de su conjunto arquitectónico y su entorno natural, se pueden admirar , en un corte hecho en la roca, los frescos de algunas muchachas, conocidos como “Las doncellas de Sigiriya”.
No se sabe si eran mujeres del haréno apsaras, unas ninfas que viven en el cielo y proceden de un reino de luz radiante.
![]()
Sean quienes sean, se han convertido en una de las imágenes más reproducidas de Ceilán y me siento afortunada de haberlas visitado.
Bienvenidos a nuestro Blog
En esta sección de nuestra web encontraras entradas informales sobre nuestros viajes y los quehaceres de nuestra actividad
Mas informacion













Recent Comments