Djenné
Es posiblemente la más antigua y más impresionante de las ciudades de África Occidental.
Está situada sobre un pequeño montículo. Se le llama la "Venecia de Níger" debido a que en época de lluvias queda rodeada por el agua y hay que llegar hasta ella en piragua. También descansa a orillas del Bani y es un verdadero centro de sabios coránicos desde el siglo XI. La ciudad fue y sigue siendo un punto comercial importante entre la sabana y el desierto. En ella habita un cuarto de millón de mezclas étnicas diseminadas en sus más de doscientos kilómetros de largo.

Lo más destacado de Djenné es su arquitectura predominantemente de barro. Pero la mayor atracción de la ciudad es sin duda alguna la gigantesca Mezquita, uno de los edificios más representativos de la arquitectura sudanesa, una joya mundial imprescindible de visitar en su viaje a Mali. Frente a ésta se encuentra otro lugar interesante, el Gran Mercado, que es, sobre todo, los lunes cuando está muy concurrido.





