Excursiones en Cataluña.
El senderismo o andar por caminos, cañadas, vías romanas, veredas, etc., es el deporte más antiguo, aunque no se sabe con exactitud el inicio de esta actividad como tal.
El desarrollo y proliferación de este deporte hace que se desarrolle una clasificación de los tipos de rutas, estas pueden ser de grande recorrido, se las denomina G.R. y de pequeño recorrido o P.R..
Los distintos senderos con sus señalizaciones y el desarrollo de empresas de guías de senderos se extendió rápidamente por toda Europa, siendo Francia el país fundador de las rutas de grande recorrido, más tarde le llegó el turno a España, concretamente en Cataluña.
En España, a mediados de los años 70, distintas asociaciones e instituciones hacen posible la señalización y desarrollo de más de 20.000 km de senderos de pequeño recorrido.
Descripción:
El senderismo o trekking consiste en realizar excursiones a pie siguiendo una ruta marcada en el terreno, mapa o los GPS (sistema de navegación por satélite).
Los alicientes para realizar una ruta son muy variados, bien para conocer la cultura, historia, gastronomía, etc., de una o varias localidades, poblaciones o Comunidades Autónomas; pero todas ellas tienen un rumbo común: disfrutar del medio natural.
Es una actividad adecuada para cualquier persona y de cualquier edad, en la que la preparación física no es el factor más importante (aunque si se tiene, mucho mejor), basta con tener algunas nociones de orientación siguiendo el trazado de los caminos y senderos, lectura de mapas y manejo de la brújula.
Se puede practicar en cualquier época del año y bajo cuales quiera que sean las condiciones meteorológicas o climáticas.
Antes de iniciar nuestra la excursión debemos situar en el mapa el lugar del que partimos, la ruta que vamos a seguir y dónde queremos llegar. Aunque el seguimiento de las marcas indicadas en los senderos hará posible que lleguemos al punto deseado de manera segura y sin perdernos.
Las rutas de G.R pueden llegar a ser de cientos de kilómetros y varios días, sin embargo las de P.R. son más cortas, pero con un gran interés cultural e histórico. Los senderos de P.R nos los podemos encontrar en todas la Comunidades.
Material:
Zapatos: no deben ser demasiado pesados, sino confortables y cómodos, deben protegernos de posibles torceduras y golpes. Estrénalos antes de comenzar una ruta. La suela debe ser resiste y adherente para evitar resbalones...
Vestimenta: hay que adecuarla dependiendo del lugar y de la época del año. Llevarla puesta en capas para que poder quitársela o ponérsela. Es recomendable usar pantalones sueltos y de algodón. Si va hacer frío debemos llevar un forro polar, impermeable, guantes y orejeras.
Calcetines: tienen que tener una textura suave y el grosor dependerá de la época del año. Es conveniente usar dos pares de calcetines, unos suaves por dentro y otros más gruesos encima de los anteriores.
Sombrero o gorro con visera: lo utilizaremos para proteger la cabeza de los rayos solares.
Gafas de sol.
Protector solar: para protegernos del sol tanto en el campo, como la nieve o la cercanía al mar.
Mochila: confortable y adaptable sin excedernos en el peso.
Agua y alimentos: ir provistos de al menos 2 litros de agua y comida altamente energética.
Navaja multiusos.
Botiquín de primeros auxilios: provisto de tiritas, vendas, etc.
Linterna y saco de dormir o tienda de campaña: durante el recorrido puede anochecer.
Mapa: nos valdremos de la cartografía civil (escala 1:25.000 y 1:50.000) o de cartografía militar (escala 1:50.000).
Brújula y/o GPS: para orientarnos.
Consejos:
Antes de hacer la salida tenemos que dar a conocer a nuestros familiares o amigos la ruta exacta, la fecha de regreso y especificar si llevas equipo de comunicaciones.
Nunca debemos ir solos.
En caso de pérdida tenemos que permanecer calmados, verificar la posición en el mapa y brújula.
No separarse del grupo para evitar perdernos.
Poner atención a las señales y características del terreno para usarlas como puntos de referencia en caso de pérdida.
Evitar accidentes no adentrándonos en terrenos difíciles o con riesgo de perdernos.
Calcular el tiempo que nos va a llevar realizar la ruta y evitar que anochezca.
Descansar 5 minutos cada hora o cuando lo necesites.
No sobrepasar los 4 km/h.
Mantener un ritmo relajado y constante, éste será distinto dependiendo de la forma física, tipo de terreno, duración de la ruta, etc.
Estar atento de las condiciones climáticas y estar preparado para cualquier cambio.
Si la ruta se realiza por la montaña hay que reconocer los principales síntomas típicos de los malestares que se producen a gran altitud, como la hipotermia, insolaciones o fríos extremos.
La mayoría de las zonas donde transcurren los senderos se hacen a través de parques naturales por lo que hay que respetar unas normas establecidas por el propio parque o por los agentes forestales: Prohibido acampar en zonas donde no estén habilitadas para tal efecto, encender fuego, depositar la basura en lugares indicados para ello, respetar la flora, fauna y en general todo lo que nos rodea.
Si está lloviendo, párese para prevenir posibles resbalones.
No hacer ruidos innecesarios y no alterar la tranquilidad de los lugares por los que pasemos.
Es conveniente asesorarse para la prevención de agujetas y otras molestias propias de caminante como la deshidratación o como evitar una infección en los pies o ingles y como paliar sus efectos.
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