Piriápolis
Piriápolis se inserta en un entorno de mas de 25 km de costa sobre el mar, ofreciendo una gran variedad de playas.
A diferencia
de otros balnearios
Piriápolis
además se encuentra rodeada de cerros que no solo
le otorgan a la fisonomía del balneario su peculiar silueta,
sino que además se pueden dar numeroso paseos al aire libre en un
entorno muy
saludable.
Los cerros
más importantes son:
Cerro
del inglés (o cerro de San Antonio). Es el cerro más
característico del balneario, ya que no solamente es el más próximo sino
que en
buena parte de su falda se encuentran construidas importantes viviendas,
modernas e históricas. Tiene 135
m de altura, y para llegar a su cima es posible
hacerlo caminando
en coche.
A mitad de camino hacia la cima se encuentra la Virgen de Stella Maris y la Gruta de los Patos, accesibles también por una escalinata desde la Rambla de Punta Fría.
Desde su cima se pueden observar diferentes vistas del balneario, siendo muy recomendable ascender a la hora del atardecer para disfrutar de preciosas puestas de sol.
El cerro del Toro es otro de los que rodea a la
ciudad de Piriápolis.
Se encuentra a 250 mts sobre el nivel del mar. Este cerro
también pude ser recorrido hasta su cima. La primera parte del trayecto
(hasta
la fuente del Toro) es accesible o
bien a pie o en vehiculo, y de allí en adelante hay que continuar a pie
entre
escalinatas y senderos naturales trazados entre la vegetación autóctona.
La Fuente
del Toro es un toro
fundido en hierro de tamaño natural del cual surge de su boca un chorro
de agua
mineral, a la cual Piria le atribuyera propiedades terapéuticas. En su
base se
encuentra la Fuente de Venus, una réplica de la fuente
existente en Villa Paravicini en Italia. La subida hacia alguna de las
cimas
del cerro (tiene 3 cumbres) desde la
Fuente del Toro debe hacerse con anticipación a la
caída del
sol ya que es una zona húmeda y con poca luz.





